Rodrigo Orrantia | Fotografía | volver a sólo imágenes 
Proyectos Personales (Imágenes + textos) | Investigación (Textos) |
2003 -
2004 | Proyectos fotográficos
Sín Título (registro 05/03)

Todos los grandes sucesos se transforman en hitos históricos cuando son transmitidos por la televisión. ¿Cómo entenderlos como sucesos reales? ¿Cómo diferenciarlos de toda esa cantidad de ficción que nos llega simultáneamente por el mismo medio? La imagen que presento corresponde al registro de una experiencia local, dentro de una serie cuyo propósito es intentar asimilar diferentes sucesos mediáticos. Esta imagen en particular hace referencia a la destrucción del World Trade Center, en Septiembre 11 del 2001.
Yo nunca conocí el edificio. Este es uno de esos casos en que me he acostumbrado a ver la imagen televisada, y terminé reconociendo la escena en mi memoria como si fuera un momento memorable de una película. Nunca, desafortunadamente, tuve un contacto real, una experiencia directa con la colosal estructura. Lo mismo pasa con los aviones. Aunque todos creemos conocer bien la forma y el tamaño de, digamos, un Boeing 767, ni yo ni nadie que conozca ha tenido una experiencia directa con un aparato de ese tamaño: Quiero decir, hemos, cuando mucho, estado dentro del avión, pero nadie ha logrado pasar un tiempo al lado o debajo (¿o encima?) de una de las gigantescas turbinas de un Boeing.
La difícil posibilidad de vivir una experiencia directa con la enorme escala de un avión comercial, y la ahora imposible experiencia real con el tamaño desmedido de los edificios del WTC, me producen una tremenda curiosidad.
Me propuse crear una experiencia directa, a partir de imágenes televisadas (ahora imágenes de archivo), e imágenes fotográficas encontradas en Internet. En este caso, el material de archivo me sirvió de manual de instrucciones, o si se quiere, de director cinematográfico para la recreación de la experiencia original. El siguiente paso fue explorar las posibilidades reales de mi entorno en Bogotá. Procedí a investigar edificios, a buscar réplicas de los aviones Boeing 767 que pudiera estudiar, y a hacer una investigación sobre las dimensiones físicas de la experiencia original. Decidí buscar maneras de reproducir la tragedia en mi propia escala, para entablar una relación directa, personal, con la monumentalidad real de la catástrofe.
A través de las imágenes, mi intención es llegar a comprender, a asimilar de manera directa la fuerza contenida de una experiencia originalmente real, ahora perdida. El suceso inicial se confunde, al pasar por la pantalla del televisor, con imágenes de ficción, con holocaustos simulados, con las imágenes vacías del cine.
Mis experiencias en Bogotá tienen un eje muy claro: Los desplazamientos del norte de la cuidad hacia el centro, por la avenida circunvalar. Hago ese recorrido por lo menos una vez al día, ida y vuelta. En esa ruta encontré las torres de Fenicia: Al verlas a contraluz, la imagen me sorprendió como un vívido recuerdo del impacto de los dos aviones en el WTC, o por lo menos, de la imagen televisada del suceso. La silueta de los dos edificios se convirtió en símbolo de la funesta experiencia.
Medí las torres de Fenicia y las comparé con las medidas de las ahora inexistentes torres del WTC. Calculé la relación de escala entre los edificios originales y los aviones Boeing. Tomé mi avión 767 a escala, mi cámara fotográfica, y me fui a la locación elegida, a la hora en que la luz dejaba las formas en contraluz. La imagen que presento es el registro de la experiencia del proyecto. Tiene como referencia registro 05/03 , ya que decidí ordenar las imágenes de la serie según el mes y año del
registro fotográfico. Observar una imagen fotográfica, al igual que la acción de tomar una fotografía, requiere de unos ejercicios metódicos y disciplinados.
Ejercicios de Observación
Observar una imagen fotográfica, al igual que la acción de tomar una fotografía, requiere de unos ejercicios metódicos y disciplinados. En "El ojo de la mente", el fotógrafo Henri Cartier-Bresson escribe: "Para dar un significado al mundo, uno tiene que sentirse envuelto con lo que está enmarcando a través del visor de la cámara. Esta actitud requiere de concentración, disciplina mental, sensibilidad, y un sentido de la geometría. Es a través de una gran economía de medios que se llega a la simplicidad en la expresión." Las imágenes que componen esta serie proponen que la actitud descrita por Cartier-Bresson es indispensable, no sólo para tomar fotografías, sino para observarlas también.
Esta serie fue expuesta en la muestra Replanteamientos, en el Centro Cultural de la Universidad de Salamanca, Bogotá, Septiembre de 2003

2002-2003 | Encuentros |
Sobre la trinidad

Esta serie está dedicada reflexionar sobre las memorias distantes, -sueños, recuerdos- a través de la imagen fotográfica. La serie explora la pregunta ¿Qué tipo de imagen física correspondería a las imágenes de la mente, cargadas de estímulos sensoriales?
La principal intención detrás de esta obra es experimentar con el lenguaje fotográfico, que supone un proceso desde el exterior (objeto fotografiado), a través de la visión, a una imagen interior. Este trabajo hace referencia a ese proceso, al tomar la imagen interior, y por medio de la fotografía, hacerla material. El proceso creativo que he desarrollado va de interior a exterior, buscando con la cámara escenas prefijadas que permitan materializar las imágenes de recuerdos y memorias propias.
La serie sobre la trinidad recibió la Mención de honor en el Salón de Agosto, del Museo de Arte Contemporáneo, Bogotá, Agosto, 2003
2000-2003 |Series de colores
Antídotos para males propios y ajenos

Las imágenes hacen referencia a lugares distantes, a la necesidad de alejarse de la ciudad, del ruido. La intención: buscar algo de calma, recuperar fuerzas, y en última instancia, sorprenderse con ‘nuevos mundos' que se encuentran en el camino. La búsqueda está presente en el estudio de la luz, del color, y de la composición, para tratar de llegar a la esencia de esos lugares, y de las sensaciones que generan.
Naranja | Violeta | Azul | Verde
(De la serie de Azul, Londres, 1999)
Las series se basan en el estudio de la luz y el color como base del lenguaje de la fotografía. Las imágenes que presento son el resultado de experimentos previos sobre la naturaleza de la luz, la reacción del ojo a las zonas positivas y negativas, y la influencia marcada del color. Como en la pintura, el manejo del color es esencial para sentar el carácter de la imagen. A través de la fotografía, he podido reconocer y experimentar con las diferentes sensaciones que una imagen puede generar, en este caso, con las zonas de color y de luz positiva-negativa.

1998-2000 | Libros |
1999 | Libro de objetos encontrados

"Viviendo como estudiante en Londres, mi principal medio de transporte es caminar. Durante los varios recorridos que hago cada día, siempre estoy atento a las diferentes cosas que veo, pero más que todo, a los diferentes objetos que encuentro tirados por la calle. Tenía la intención de investigar un poco sobre la naturaleza de esos objetos, pero hasta el momento no había estado seguro de cómo proceder. Esos objetos vagabundos llegan a mis manos, no por coincidencia, sino por razones que aun no he podido entender completamente. Creo que sólo cierta gente puede descubrirlos. Son invisibles para la gran mayoría. " De la introducción al libro de objetos encontrados, Londres. R.U, 1999.
Tres Libros
Tengo un gran interés por el carácter del libro como objeto, y particularmente en cómo, además de ser un contenedor, el libro a su vez sostiene una intima relación con lo que contiene. La historia del libro dentro de la historia del Arte, aunque poco notoria, es importante. He descubierto, a través de la investigación de la obra de Peter Greenaway, una tradición de libros, que ejerce una influencia muy importante dentro de mi trabajo.
El tema principal que desarrollé en la serie de tres libros, es el concepto de relación, mediante un soporte artístico concreto: el libro. El proyecto está comprendido por tres (libros) sub-proyectos específicos: El primero, El libro de las cosas que sólo se usan una vez, reflexiona sobre la relación entre el individuo y el objeto desechable. El segundo, El libro de las relaciones, está dedicado a Darwin (o a la naturaleza de las relaciones entre el individuo y otros seres con los que convive). En los dos primeros libros, mi presencia es indirecta. Aunque se originaron por reflexiones propias, mi punto de vista no está expresado concretamente. El último libro, El libro del poder, en cambio, es un libro donde mi posición individual es explicita, un planteamiento sobre el poder dentro del mundo que me es más cercano, el de las artes plásticas.
El libro de las relaciones
[El libro de las relaciones , 2000]
"El libro se cierra, y las imágenes quedan contenidas entre las cubiertas de tela roja. En la portada, nuevamente, aparece un cráneo, que simboliza la condena de la especie humana, -en resumen- el tema del libro." ( Y que viva Darwin.)
El libro del poder
[El libro del poder , Museo de Arte Contemporáneo de Bogotá,, 2000]
El libro del poder constará de una sola gran página. Originalmente, la idea es la de un libro-capa, es decir, un libro que se pueda desplegar y vestir. Un manto que despliegue la importancia del individuo que lo usa, pero que al ser al mismo tiempo un libro, conserve las propiedades de poderse doblar, guardar y transportar como cualquier otro.
Dice Jorge Luis Borges en una conferencia en la Universidad de Belgrano en 1979, “De los diversos instrumentos del hombre, el más asombroso es, sin duda, el libro. Los demás son extensiones de su cuerpo. El microscopio, el telescopio, son extensiones de su vista, el teléfono es extensión de su voz, luego tenemos el arado y la espada, extensiones de su brazo. Pero el libro es otra cosa: el libro es una extensión de la memoria y su imaginación” (BORGES, Jorge Luís, y Universidad de Belgrano, El Libro, en BORGES ORAL, conferencias, Emecé Editores, Buenos Aires, 1995, Pág.13)

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