domingo, diciembre 10, 2006

jardín caleño



En el jardín de los Mendoza hay plátanos, limónes, naranjas, mangos y cacao. Una acequia cruza por el medio y el sonido del agua corriendo lo duerme a uno por la noche.

Un jardín por el que uno puede caminar sin zapatos.

No me acruerdo de todos los nombres, pero además hay guayacanes, almendros, y totumos.

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palma del viajero



A esta palma le dicen la palma del viajero, porque sus hojas encuentran el norte y se mueven para sacarle el mejor provecho al sol. Muy apropiado para un par de días dedicados a hablar de viajeros, y de fotografía.

(Sobretodo cuando el viajero con destino incierto soy yo).

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mangos



mangos, mangos, mangos,

mangos por todas partes.


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cali 5 pm



Cae la tarde en cali. La brisa que viene del mar baja la temperatura, y dan ganas de salir a caminar.

Dice Óscar que a esa hora a todo el mundo en cali se le olvidan los problemas.

Y tiene toda la razón, sobretodo si es viernes.

pensando


cartel + faro



Quedé muy sorprendido al ver carteles con mi nombre centrado y en letra de molde. Pero todavía más por el diseño que le hicieron en la u. del valle. Unas manos abiertas sosteniendo un faro. Me acordé de un dibujo (apenas un rápido monito en la esquina de una hoja) que había hecho en una libreta, un par de días antes.



Una posible premonición, o degolpe una señal mal interpretada.

u. del valle, cali



Reitero que soy un fanático de Cali. Me encanta que haya árboles cargados de mangos por todos lados. Y el jugo de lulo, y los aborrajaos. La gente de Cali es especialmente cálida y amiguera (lejos de la frialdad bogotana). Basta un "ve rodri vos sos un bacán" y un apretón de manos, para saber que uno ha hecho buenos amigos. Y el clima, el clima sí que es lo máximo.

Estuve sólo por un par de días (quedé con muchas ganas de volver por más tiempo) invitado por la Universidad del Valle, hablando de historia de la fotografía, de investigar, de lo que andaba pensando en estos días, y de viajeros.

Por la tarde salímos a caminar por la universidad, y tomé algunas fotos. (Cuando me pagaron por lo trabajado en el día, sentí que más bien era yo el que debería estar pagandole a ellos.)



Lo que más me dio envidia es que uno puede estar hasta tarde afuera, en camiseta, y no morir congelado.

(más) photo blog. Vida y milagros de Rodrigo Orrantia. Al aire desde Marzo 2004.